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jueves, 6 de octubre de 2016

Reseña | La canción secreta del mundo


Ariadna no podría imaginar ni en el más osado de sus sueños cómo era su vida antes de perder la memoria en un incendio.

Cícero. Iskaria. Los filos.
La segunda luna de la Tierra.
La casa sin ventanas…

Un incontenible torrente de respuestas está a punto de arrastrarla hasta los lugares más oscuros y asombrosos de su pasado.

¿TE ATREVES A DESCUBRIR JUNTO A ELLA CUÁL ES LA CANCIÓN SECRETA DEL MUNDO?





Título: La canción secreta del mundo
Autora: José Antonio Cotrina
Año de publicación: 2013
Editorial: Hidra
Páginas: 672
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La canción secreta del mundo es un libro horrible. Una impresión del horror en todas sus vertientes. Empecé a leerlo sin saber de qué iba (había oído que era fantasía macabra, pero poco más) y me quedé impresionada con tal solo leer el prólogo. Hubo unos cuantos momentos en los que sentía que el ritmo decaía y me daba algo más de pereza seguir leyendo, pero al margen de estos momentos puntuales la novela ha sido impresionante (definitivamente impresiona).

Pero antes de seguir quiero mencionar que se suele catalogar a La canción secreta del mundo como un libro de literatura infantil y juvenil y esto aún no deja de sorprenderme. Si sois padres (por ejemplo) y queréis regalar este libro a vuestro hijo adolescente, POR FAVOR, no le hagáis eso; aún no está preparado. Este libro, pese a lo que pueda parecer en algunos capítulos de la primera parte, no es literatura juvenil, es adulta; o si queréis ser más específicos, juvenil-adulta (o sea, jóvenes mayores de dieciocho años). Y concreto aún más, para jóvenes adultos y adultos a secas que no estén pasando por un momento de dificultades ni padezcan algún tipo de depresión. Ah, y tampoco se lo recomiendo a personas religiosas (no es un libro donde primen los principios morales, las únicas deidades que aparecen son malignas y he encontrado ciertos paralelismos con el catolicismo que posiblemente no sean de vuestro agrado).

—No hay más dios aquí que yo —anunció con desgana—. Y no soy un dios benévolo.

«Quieta pará», diréis. ¿No crees que estás exagerando? ¿De verdad es tan fuerte? Ok. Vamos a ver, fuerte lo que es fuerte en el sentido de que pueda herir la sensibilidad de algunas personas, no creo que sea el caso, siempre y cuando uno tenga más de dieciséis o diecisiete años; porque aunque es un libro macabro y a veces también gore, yo no lo he encontrado demasiado visual (si estuviéramos hablando de una película o una serie, otro gallo cantaría). Pero es que es un libro muy inmersivo... Y el mundo que relata no está pintado precisamente con color rosa y otras tonalidades pastel... De hecho, el mensaje final que a mí me ha transmitido ha sido: La esperanza es para los crédulos; todo es una mierda. (Para verlo seleccionad la zona anterior en blanco con el ratón; no es un spoiler como tal, pero vais a deducir el tipo de final).

No quiero soltar mucho spoiler, pero decir que la historia trata de monstruos y seres demoníacos. Monstruos humanizados pero igualmente terribles. Aquí no hay ángeles; solo demonios y personas vulgares y corrientes. Y la novela nos habla de su mundo, el mundo oculto, y cómo aprovechan su existencia haciendo aquello para lo que creen que han nacido. Lo que no os puedo decir, para que la historia no pierda su gracia, es qué pinta Ariadna (la protagonista) en este panorama.

El autor es José Antonio Cotrina (podéis seguirle en Twitter y encontrar más información de sus otras novelas en Goodreads) y tengo el placer de decir que me quedé maravillada con su escritura nada más empezar a leerle. Un estilo culto, muy cuidado, y con frecuencia poético, que te hace olvidar lo que ocurre a tu alrededor para enfrascarte en la lectura y saborear sus palabras, exquisitamente seleccionadas. Solamente hubo un detalle que no me gustó, o más bien me desquició un poco, de su escritura: la cantidad de veces que usó la expresión «una suerte de» en lugar de sustituirla de cuando en cuando con algún sinónimo parecido a «una especie de». Sospecho que no fue consciente de ello cuando publicó la novela porque, por lo menos en mi región, no es una expresión muy conocida (con ese significado en concreto) y como choca no puedes evitar fijarte en ella cada vez que aparece (si no me equivoco, veinte veces). Por lo demás el ritmo, aunque varía dependiendo del capítulo, suele ser bastante ágil y no se hace difícil de leer.

La narración es en tercera persona, utilizando siempre un narrador anónimo omnisciente que va cambiando con frecuencia de punto de vista. Así podemos posicionarnos en la cabeza tanto de Ariadna, como en la de otros personajes más secundarios o de relevancia incluso menor. Personajes, no figurantes, pero casi. Los llamados episódicos que aparecen en dos capítulos contados y si los quitas no habría diferencia. El punto negativo lo he encontrado no en la existencia de estos personajes (en todas las tramas debe haber personajes de todo tipo y mayor o menor importancia), sino en el «protagonismo» que Cotrina les ha querido dar.

Y respecto a los personajes principales, son quizá, la esencia de la novela. Tenemos personajes despreciables (los que más), entrañables, completos inútiles (no temáis, solo uno destacable) y también los hay que pasan sin pena ni gloria. Muy bien trabajados y destacando sobre el resto, en mi opinión, están Evan y el conde Sagrada. La protagonista, Ariadna no se queda muy atrás: única, carismática, fuerte y humana. Lástima, que en el momento en el que más tendría que haber brillado, en la recta final de la historia, se anteponga a otros personajes quitándole parte de peso en la historia. Opino que ahí Cotrina no le sacó del todo partido.

Por otro lado, la novela se estructura en dos partes, subdivididas cada una en capítulos y estos a su vez en secciones más pequeñas para cada salto espacio-temporal (por regla general de poca extensión). Aun así no deja de ser un señor tocho de casi setecientas páginas y eso se nota. Sobre todo el final, que en mi opinión está alargado en exceso. Y tengo la sensación de que si hubiese quitado unas cien páginas de paja, la novela habría ganado en calidad. Si al final no se hubiese esmerado en explicarnos la vida de personajes que no conocemos y no nos importan, y si no hubiese querido «demostrar» lo bien que había concebido en su cabeza el mundo oculto, metiendo términos ficticios de su mundo y anécdotas que no afectan ni aportan nada a la trama y de los que tampoco se vuelve a hablar. Además de esos capítulos en los que te aproximas a la recta final, y empieza a meter flashbacks rompiendo el buen ritmo que había cogido la historia.

En resumen, tiene muchas cosas que me han gustado, pero también tiene muchas que no. Aunque empecé a leerlo con ganas y me enamoré fácilmente de la pluma de Cotrina, mi interés fue decayendo por la cantidad de «contenido anecdótico» o sobrante que, en mi opinión, tenía; ganándose el autor de nuevo mi atención en los últimos capítulos a través del personaje del conde Sagrada.
A la hora de puntuar la novela tengo en cuenta que por mi forma de ser y etc. no terminado de «casar» con la novela. Pero también tengo en cuenta el hecho de que creo poder afirmar, sin temor a equivocarme, que esta novela a día de hoy una de las mejores que he leído, que tenemos un pedazo de escritor en nuestro país del que presumir y que sin duda debería traducirse a más idiomas además del español. ¡No perdáis de vista a José Antonio Cotrina!

—(...) Cuéntame qué has aprendido allí. (...)
—Fui feliz —dijo Ariadna, sin alzar la mirada de la herida—. Esa frase lo resume todo: fui feliz. Conocí la generosidad, conocí el amor. Descubrí el poder que puede contener una simple sonrisa. —La sangre manaba de la carne rota, las pulsaciones de su corazón acelerado la expulsaban de su cuerpo—. Comprendí que uno puede volar y bailar aunque esté postrado a perpetuidad en una silla. (...) Conocí el orgullo y la calma. Abracé la esperanza. Sí. Fui feliz. (...)

Lo que más me ha gustado:
  • No te deja indiferente; impactante.
  • Es una novela muy singular, diferente a las que abundan.
  • Los personajes; un diez por el conde Sagrada, Evan, Ariadna, Legión y Gólgota.
  • Las revelaciones de las últimas páginas porque consiguieron dejarme boquiabierta.

Lo que menos me ha gustado:
  • Tanta maldad me deprime.
  • Toda la «paja» que sobra.
  • Los momentos en los que el autor se repetía.
  • De nuevo el final (subjetivamente, me impresionó pero no me agradó).



4.5 / 59 / 10

¿Quiéres leer una novela tétrica, macabra y de dudosa moralidad?
¡Pues échale un ojo a esta! XP

domingo, 26 de julio de 2015

Reseña | Battle Royale


En la República del Gran Oriente Asiático está prohibido el rock, esa música decadente. Los jóvenes crecen en un estado totalitario y controlador que promueve la competitividad. Como medida de control de rebeliones, la administración pone en marcha el Programa: cada año, 50 clases de distintos institutos son elegidas para luchar a muerte en la BATTLE ROYALE. Los alumnos elegidos son aislados en una isla. Las normas del juego son estrictas: no pueden escapar, no pueden contactar con el exterior, y solo puede quedar uno.

Todo está permitido para sobrevivir.
Empieza el juego.
Empieza BATTLE ROYALE.




Título: Battle Royale
Autora: Koushun Takami
Año de publicación: 1999 (2013)
Editorial: Booket
Páginas: 688




¿Eres un aficionado del gore? ¿Amante de las distopías? ¿Te consideras incluso un poquito sádico? ¡Pues entonces no puedes perderte este libro!

La novela se sitúa en un Japón sumido en una terrible dictadura y el gobierno obliga cada año a participar a cincuenta clases (cada una formada por 42 alumnos de 15 años) en un programa en el que dichos alumnos deberán matarse unos a otros hasta que solo quede uno. Con esta premisa, y como quizá ya hayáis oído por ahí, puede recordar a Los Juegos del Hambre porque lo cierto es que el planteamiento de los «juegos» de Suzanne Collins es muy parecido al Programa de Battle Royale. En los dos hay igualdad entre ambos sexos; en los dos se les da armas a los chavales nada más empezar el «juego» (o al menos, se les da la oportunidad de conseguirlas);  en los dos se les obliga a moverse por el terreno para que no se queden todo el rato en el mismo sitio; en los dos se les informa cada cierto tiempo (uno cada 6h y otro cada 24h, si no recuerdo mal) de quiénes han muerto; e incluso si nos ponemos quisquillosos también podemos añadir el parecido entre la forma de reencontrarse dos personajes en ambas novelas. Pero me atrevería a decir que ahí terminan las semejanzas y fuera de eso, son dos libros totalmente distintos.

Como alguien dijo una vez, si puedes ver las cosas con tus propios ojos, no hay necesidad de que pongas la oreja para averiguar lo que dicen los demás.

El libro me ha gustado bastante. Quizá no lo incluya dentro de mi lista de favoritos, pero es un libro con muchas virtudes.

Como ya he mencionado al principio, Battle Royale es una novela extremadamente violenta y con escenas muy gráficas, algunas de ellas verdaderamente desagradables. De hecho, no es para nada un libro agradable de leer, por lo que no es apto para todo el mundo; pero quienes se aventuren a leerlo tendrán altas probabilidades de disfrutar sobremanera de la lectura.

La edición que nos corresponde, la española, es traducción de la inglesa (no viene directamente del japonés) y esto es algo que quería señalar porque no se puede evaluar de la misma forma. En esta novela en concreto no estoy segura de cuánto se ha podido transformar el estilo original del autor, pero sí es verdad que el lenguaje empleado es «característico» y algunas expresiones pueden chocar.

El lenguaje utilizado es muy coloquial, a veces incluso demasiado vulgar. Además, debo advertir que el autor trata de forma superficial la religión (católica) y la homosexualidad, pero no de forma precisamente «positiva», por decirlo de alguna forma, aunque tampoco sea del todo irrespetuoso. Tenedlo en cuenta si estáis interesados en leer el libro y os puede afectar.

La narración es muy fluida y te mantiene en vilo prácticamente toda la novela. Estás pendiente de quién va a ser el siguiente en morir, de buscar pistas que desvelen una forma de salir de la isla o luchar contra el Programa, y te preguntas si al final quedará alguien con vida. También es cierto que es difícil saber quién es cada personaje y si no se prepara uno de forma adecuada simplemente no se puede seguir bien los acontecimientos. Y es que en esta novela hay más de cuarenta y dos nombres japoneses a lo que debemos añadir la dificultad extra de que muchos de ellos son tremendamente parecidos, como por ejemplo: Yuka, Yuko, Yutaka, Yukie, Yukiko, Yumiko y Yuichiro. Sí, no hay duda de que el autor quería martirizarnos de todas las formas posibles… Que yo entiendo que para los japoneses seguramente no sea un lío, pero creo debería habernos puesto las cosas un poco más fáciles a los occidentales por si la novela se llegaba a publicar de fuera de Japón (cosa que sucedió). ¡Que le costaría haber llamado a una chica, por ejemplo, Hana!

Por eso os animo a que guardéis las siguientes imágenes (que saqué de laminaposter.com) y vayáis tachando las fotos de los alumnos que la vayan cascando… ¿Que si no es pasarse un poco? Qué va. Es para que os metáis mejor en la trama y no os perdáis entre tanto japonés… XD

    

Otro rasgo característico de la narración es que, aunque hay personajes con más protagonismo que otros (como no podría ser de otra forma), todos tienen su momento. El narrador es omnipresente y nos permite conocerles a todos y cada uno de ellos. Pero sí ha habido algo que me molestó un poco hacia la mitad del libro, y es que a veces, se cambiaba de personaje y se volvía a describir por dónde estaba pasando este. Vamos a ver, tenemos un mapa, es una isla y ya nos imaginamos cómo es. ¡No hace falta una descripción sobre cómo son las casas porque no nos vamos a situar mejor! ¡Di en qué punto se encuentra y listo, hombre! No quiero que me entendáis mal. El libro engancha muchísimo, y es por eso que estos momentos, que son pocos, no pueden pasar desapercibidos; porque lo quieres es ver lo que va a pasar a continuación.

Para entonces ya estaba muerta. En realidad, puede que llevara muerta mucho tiempo. Físicamente, solo unos segundos; mentalmente, toda una vida.

Por último, tocaría hablar de los personajes, pero como os podréis imaginar no puedo hablar de todos. Los hay muy interesantes y los hay también muy planos, aunque a mí me han gustado la gran mayoría. Curiosamente los que más «protagonismo» tenían han sido con los que menos me he encariñado (ver spoilers). Hay de todo, pero lo cierto es que cada uno tiene una historia y el sentir que son humanos es lo que hace que te indignes por lo que están viviendo en la isla. Es ficción, sí, pero ficción de la buena, porque muy pocos autores consiguen lo que Koushun Takami hace en Battle Royale: lograr que te metas en la historia, que te metas en la piel de tantísimos personajes y temas por ellos. Muy pocas veces (por no decir nunca) he sentido la necesidad de gritar «¡¡¡CORRE, palabra malsonante!!!» mientras leía un libro.

Y si me preguntarais por qué recomendaría este libro os diría que no por sus escenas morbosas, sino porque es un libro que explora muy bien el alma humana. Las diferentes reacciones que pueden tener distintos seres humanos al exponerse a una situación extrema de vida o muerte. La bondad y la maldad, la esperanza y la falta de ella, la miseria, la desolación, la locura, la inocencia, el deseo de vivir, la pérdida de la humanidad… Son tantos los males y los sentimientos de diferentes clases los que podemos percibir leyendo la novela…

Por todo ello creo que Battle Royale es un libro que os puede gustar mucho siempre y cuando no os importe todo lo que he comentado antes. No podréis parar de morderos las uñas.


¡Aghgggggh!





Lo que más me ha gustado:
  • La psicología de los personajes.

Lo que menos me ha gustado:
  • Algunas escenas.
  • Dos personajes importantes que no hacen nada.



4.5 / 59 / 10